martes, 31 de enero de 2017

Bet365 condenada una y otra vez (2ª parte)


Hace unas semanas veíamos las tres sentencias condenatorias que aupaban a Bet365 al primer puesto del ranking de casas de apuestas condenadas en España.
Esta no es más que la consecuencia lógica del cambio de rumbo tomado por la que, no hace tanto tiempo, era la mejor casa de apuestas con una enorme ventaja sobre las demás. Pero ahora ha pasado de prestar servicios a sus clientes, a prestarlos contra sus clientes, y va camino de convertirse en una más.

Las tres sentencias ya son firmes, puesto que Bet365 ha rehusado apelar ante la Audiencia Provincial, habiendo transcurrido ya el plazo para hacerlo. Sin duda una de las poquísimas decisiones inteligentes tomadas en los últimos tiempos por esta empresa.
Si hubiesen sido ratificadas por la AP, ya habrían supuesto un precedente de mayor peso, y se quedarían a un solo paso de un eventual recurso de casación ante al Tribunal Supremo, que crearía jurisprudencia, y disiparía definitivamente cualquier duda que pudiese haber.
Y, reconocida la nulidad de la cláusula por el TS, a Bet365 se le podría exigir el pago de todas las apuestas anuladas amparándose en la misma, desde junio de 2012. Y eso supondría mucho dinero, pero muchísimo. Un riesgo que Bet365 ha preferido no correr.

De todos modos ya hay otra casita de apuestas que se ha situado en la pole de esta carrera por ser la primera condenada por el Alto Tribunal, previsiblemente en el año 2019, si los jueces del TS ratifican la condena de la AP, dictada por unanimidad de los tres magistrados de la sala, con una impecable fundamentación.
Lo digo para aquellos clientes que están esperando una condena del Supremo para demandar sobre seguro; ya queda menos. Incluso conozco a una persona que está pendiente de reclamar una cifra mareante, que por sí sola ya podría comprometer seriamente el futuro de algún chiringuito.

El varapalo recibido recientemente por los bancos, que decidieron aferrarse a la aplicación de las cláusulas suelo (que ni siquiera son tan lesivas para los intereses de los consumidores como las cláusulas incluidas en los contratos las casas de apuestas), propiciando que el caso llegase hasta el Tribunal Supremo, y luego fuese “matizado” por el TJUE, es el mejor ejemplo de que las cláusulas ilegales no tienen cabida en un Estado de Derecho, y tarde o temprano así lo acaban reconociendo los tribunales.
Hay un refrán, muy oportuno, sobre el que deberían reflexionar los operadores españoles: “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”.


Por cierto, Bet365 tenía otro juicio pendiente en Sanlúcar de Barrameda, previsto para septiembre, pero, como decía la ranchera, ni por la silla volvió. Al ver el nombre del magistrado, el operador se apresuró a llegar a un acuerdo con el demandante para evitar el juicio.

Sin embargo, esto no significa que Bet365 haya asumido la injusticia de sus actos (aparte de la ilegalidad constatada ya por diversos jueces). En absoluto. De hecho no ha renunciado a litigar con sus clientes por idénticos motivos a los que le han acarreado ya, al menos, 3 condenas firmes; simplemente ha decidido no comparecer ante jueces que hayan demostrado su honestidad, firmeza y rectitud, y la hayan condenado con anterioridad. A estos quiere evitarlos, pero sigue buscando algún juez propicio que le “compre” su película sobre las conspiraciones judeo-masónicas contra la pobrecita Bet365.

Y yo me pregunto por qué y para qué lo hace. Pueden parecer preguntas muy simples, pero son fundamentales

En mi opinión, Bet365 se ha precipitado al desencadenar esta guerra contra los apostantes, sin antes valorar adecuadamente lo mucho que pueden perder y lo poco que pueden ganar con la misma. Y sin duda acabará pagando las consecuencias de esa conducta irreflexiva, de esa inexplicable hostilidad hacia sus propios clientes, de la que no sé exactamente qué beneficio espera obtener, y lo que es peor, creo que ni la propia empresa lo sabe.

Lo primero que tiene que entender Bet365 son los conceptos de victoria pírrica y victoria vergonzante.

Utilizaré dos ejemplos reales, de casos protagonizados por este mismo operador, para facilitar su comprensión a los muchachos de Stoke-on-Trent.

Caso 1:

Resumen: Un cliente ve como Bet365 modifica unilateralmente la cuota de sus apuestas, cuyas ganancias netas eran de unos 1700 €. En el SAC le ofrecen una cantidad ridícula como compensación (menos del 10% de lo reclamado), y el cliente presenta la correspondiente demanda.
Como en el impreso entregado en el juzgado, el nombre de la demandada era incorrecto (*), el juez, sin entrar a valorar el fondo del asunto (la modificación de cuota) desestima la demanda, al no considerar probada que exista relación contractual entre las partes, pero no sin antes celebrar un juicio en el que Bet365 no estuvo a la altura, ni dentro ni fuera de la sala.

En primer lugar me gustaría destacar el desproporcionado séquito con el que acudían a este simple juicio verbal:
1.- Prestigioso (y caro) abogado, especialista en temas de juego, con despacho en otra ciudad.
2.- La representante de una empresa inglesa, a la que se había encargado un informe, citada como testigo de la defensa.
3.- Traductor, de procedencia desconocida, ya que, paradójicamente, no llegó a pronunciar palabra, en idioma alguno, en el interior de la sala.
4.- Procurador, de la parroquia, porque la ley así lo requiere, y Bet365 no podía acudir con uno “de importación” para dejar (aún) más patente su esnobismo.
5.- Un misterioso invitado, sin función conocida, que acompañaba a los cuatro anteriores.

Aunque por su número bien podrían haber venido a jugar un partido de baloncesto, su voluminoso equipaje, en el que había de todo (informes, tablets, ordenadores, móviles de última generación,...), delataba que era más probable que viniesen a un juicio. Esta duda no se disiparía hasta el momento de entrar en la sala, puesto que ninguno de los cinco magníficos tuvo la deferencia de saludar, tan siquiera, al solitario demandante, haciendo gala de una exquisita educación inglesa.

No sé qué pretendían, pero lo que, a estas alturas, ya habían dejado muy claro es que para Bet365 el cliente (ganador) es, literalmente, el último mono, puesto que antes del juicio podíamos constatar que Bet365 prefiere pagar una pequeña fortuna a:
-Abogado
-Procurador
-Empresa inglesa, cuyo inútil informe ni siquiera llegó a ser admitido por el juez como prueba.
-Representante de dicha empresa (que ni llegó a entrar en la sala, tras su viaje desde Inglaterra, al no ser admitida como testigo por el juez; su carita era un poema al comunicárselo)
-Traductor (que no llegó a traducir nada, por lo explicado en los dos puntos anteriores)
-Compañías aéreas
-Taxis
-Hoteles…
antes que pagar a SU cliente los 1700 euros que había ganado apostando.

Gastarse más de 2000 € (seguramente muchísimo más) para evitar pagar 1700, aunque hubiesen ganado, habría sido un ejemplo perfecto de victoria pírrica.

Parece que tras la debacle de Sanlúcar no querían sufrir otra condena, y, a estas alturas, con toda probabilidad, ya se habían gastado bastante más de lo que reclamado por el cliente. Supongo que para Bet365 no era una cuestión de dinero, sino una exhibición de poderío.
Cualquiera diría que venían a las colonias del sur a demostrar cómo se hacen las cosas en la City, a lo grande, sin reparar en gastos.
Venían a dar un escarmiento, a ganar por goleada, y salieron agradecidos por el empate, puesto que llegaron a rozar el ridículo. Los semblantes que mostraban al salir del juicio, no tenían nada que ver con sus aires de superioridad al entrar. Al ver la inesperada sentencia se habrán llevado, a buen seguro, una sorpresa mayúscula; pero no deberían tentar así a la suerte.

El cliente tras lo ocurrido, escribió a Bet365 para saber si querían llegar a un acuerdo, o tendría que presentar una nueva demanda (esta vez con el nombre correcto), y creo que ni siquiera ha recibido respuesta. Comportamiento muy elegante y considerado por parte de esta casa, en consonancia con el mostrado durante el juicio, que evidencia el nivel actual de este operador.

Pero, dejemos volar nuestra imaginación y veamos cómo podría haber sido el escenario “soñado” por Bet365.
Si hubiesen dado con un juez dispuesto a afirmar rotundamente en una sentencia que Bet365 puede anular apuestas cuando le dé la gana, que no tienen que asumir la responsabilidad de sus actos,…, ¿qué habrían conseguido realmente?

¿Acaso Bet365 iba a exhibir esa sentencia y a alardear de su victoria? Como reclamo publicitario para captar clientes no acabo de verlo: “Si ganas una apuesta, no tenemos que pagarte; me lo ha dicho un juez”.
Aquí el problema de fondo no radica en que un juez lo autorice o no, sino que reside en que lo que pretenden es algo completamente inmoral, y Bet365 lo sabe perfectamente; por eso se reservan ese “derecho” en el artículo X de sus extensos, extensísimos, Términos y Condiciones, y no figura en la portada de su web o en sus anuncios, y (con sentencia o sin sentencia) nunca aparecerá, porque perjudicaría a la propia casa.
Por no mencionar que seguiría acumulando más condenas que absoluciones. Lo mires por donde lo mires, es un auténtico despropósito.

Caso 2:

La denuncia colectiva presenta por Muebete por las limitaciones arbitrarias a ganadores. Como en el caso 1, la pregunta clave es: ¿qué espera ganar Bet365 con esto?

Si, en el mejor de los escenarios soñados por este operador, consiguen que un juez reconozca en una sentencia que Bet365 puede limitar a quien ganadores, dar bonos a los perdedores,…, y hacer lo que quiera, ¿de qué les serviría?

Que es una conducta abiertamente inmoral y que no está bien vista, ni nunca llegará a estarlo, Bet365 lo sabe, y son cosas de las que no presume, ni nunca podrá presumir. Y una sentencia no cambiaría nada, en este sentido.
¿Van a jactarse públicamente de que si alguien gana lo van a limitar o a expulsar, y que lo hacen con el beneplácito de un juez? Como reclamo publicitario, igual que en el caso anterior, creo que dejaría mucho que desear, y, obviamente no van a hacer eso. Como máximo se alegrarán discretamente de la sentencia favorable, sin sacar mucho pecho.

Cuanto más presuman de ello, menos clientes querrán registrarse en esta casa, ya que les estarían diciendo abiertamente, que solo les permitirán apostar si pierden, y eso no resulta precisamente atractivo para ningún jugador.
Los apostantes solo quieren (o deberían querer) apostar para ganar, por si Bet365 no lo tiene claro, y si les niegan expresamente de inicio esa posibilidad, apostar perdería todo su atractivo.
Lo de apostar por diversión, ya he dejado muy claro >aquí< que es una falacia, extraordinariamente perjudicial para la sociedad.

Por tanto, sería, de producirse (que lo dudo), un claro ejemplo de victoria vergonzante.

Si ganan, no podrán complacerse en ello (al menos no públicamente), y si pierden, serán humillados, merecidamente, por sus clientes.
Que Goliat hubiese ganado a David, no habría sido digno de admiración; pero la victoria de David aún es recordada miles de años después. No sé si me explico. Creo que no es un concepto difícil de entender,…, ni siquiera para un gibraltareño.

Como hemos visto en estos dos ejemplos, si pueden perder más de lo que pueden ganar, Bet365 debería evitar el enfrentamiento en la medida de lo posible, y, sin embargo, por motivos que desconozco, lo provocan. Es ridículo.


He esperado antes de publicar este artículo, porque a finales del año pasado comenzó a circular un rumor, por el que me preguntaban casi a diario: se decía que Bet365 podría eliminar las limitaciones personales en enero (estableciendo unos límites generales).
Desde luego, viendo el historial de esta casita de apuestas no lo consideraba probable, pero merecía la pena esperar unos días para confirmar este extremo.

Como era previsible, ya es día 31, y no se ha producido tal “deslimitación”, que, bien gestionada, podría haber llegado a ser positiva para la propia empresa, al mejorar su imagen (invirtiendo la tendencia de los últimos meses/años) y facilitar un acuerdo con sus demandantes, que permitiría a Bet365 evitar ser la primera en enfrentarse a una eventual condena por limitaciones, pasando ese cáliz a otra empresa de la competencia, que se vería inmersa en un juicio con mucho que perder y poco que ganar.

Habría sido un interesante golpe de efecto por parte de Bet365, pero esta casa de apuestas parece reacia a introducir mejora alguna en su servicio, y continúa con su política de empeoramiento progresivo del mismo. Veremos qué consecuencias le acarrea esta actitud.

Es una lástima que las casas de apuestas no sepan que también se pueden conseguir clientes prestando un buen servicio, y no solo aumentando la inversión en publicidad.

Saludos, y suerte.
  

(*) Bet365 es la única empresa que ha solicitado bajo dos denominaciones distintas las licencias generales para prestar servicios en España (una para apuestas, y otra para poker, casino, slots,…).

En una figura como Hillside Spain NewMedia, PLC (apuestas) y en la otra como Hillside EspañaLeisure, SA (otros juegos). Así que, al demandar a esta empresa, no os equivoquéis de nombre.

6 comentarios:

  1. Tengo una pregunta que puede parecer estupida pero...alguien se ha leido los terminos y condiciones de alguna casa de apuestas?'... yo si.. y resulta que luego depende de la comunidad autonoma hay cambios etc.. yo os recomiendo la de sportium .... la cuestion es : para que a esta gente le den la licencia ¿alguien de la administacion debe leerse esos terminos y condiciones y darle el visto bueno? mas que nada xq las burradas que se detallan en esos termino son para descojonarse directamente, literlamente dice algo asi.. atentos a la frase ok?," el operador podrá modificar, ampliar o reducir en cualquier momento los Servicios de Juego ofrecidos, y se reserva el derecho de modificar, actualizar y cambiar, en cualquier momento, los términos y condiciones del presente Contrato de Juego, y demás elementos integrantes del mismo: la Política de Privacidad, la Política de Juego Responsable, las Reglas Particulares de los Juegos, los Métodos de pago, la Política de cookies, los Requisitos del Sistema y Preguntas frecuentes, en cuyo caso informará a los Usuarios de dichas modificaciones o cambios, mediante la publicación de una nueva versión de este Contrato de Juego en la página correspondiente. Sin perjuicio de lo anterior y de conformidad con la legislación española, se solicitará el consentimiento expreso del Usuario mediante notificación al iniciar sesión en la cuenta de juego para la aceptación de la nueva versión del Contrato de Juego. El Usuario deberá aceptar expresamente la nueva versión del contrato de Juego. En caso contrario, se procederá al bloqueo de la Cuenta de Juego y el Usuario inmediatamente deberá dejar de utilizar los Servicios de Juego y el Software. En tal supuesto se reembolsará al Usuario los saldos que éste tuviera disponibles en la Cuenta de Juego al momento del cierre o bloqueo de la misma." JAJAJA vamos que hago lo que me da la gana y listo...si esto no es a todas luces un abuso contra los usuarios...por mas abogados, asesores y demas acompañantes que vayan al juicio esto esta mas claro que al agua mas frio que el hielo y rojo que la sangre..

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    1. Hola.

      La DGOJ obviamente ni se los lee. Es una vergüenza que se concedan licencias a casas con cláusulas tan manifiestamente abusivas, pero todo el proceso de Regulación del sector ha sido lamentable.

      Afortunadamente los jueces están considerando abusivas, y nulas, muchas de esas cláusulas.

      Saludos, y suerte

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  2. genial como siempre, Rosberg. gracias por tus esfuerzos por seguir informándonos y por tratar de contribuir hacia la regulación de un sector que, como comenta Hornet, no ha sido en absoluto bien regulado

    saludos

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  3. Sigue Adelante compañero..cuanto más Unidos estemos y siempre en el marco de la Ley más fuerte seremos.

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  4. Genial el articulo, alguna novedad reciente respecto alas limitaciones.? Una clausula claramente abusiva e inmoral, la cual no beneficia a nadie. Un saludo.

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    1. Hola.

      Me alegro de que te guste el artículo.

      De momento no hay novedades, a nivel judicial. Supongo que la primera sentencia que salga al respecto será la de muebete.org (admitida a trámite a finales del año pasado).

      Puede que a finales de año ya haya sentencia de 1ª instancia.

      Saludos, y suerte

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Gracias por leer mi blog.

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