domingo, 21 de diciembre de 2014

¿Hay motivos para la esperanza?

No es fácil responder a esta pregunta, pero en este período de espera, mientras vemos como evolucionan las distintas iniciativas judiciales que están en marcha, y llegados a esta época del año, he decidido realizar un breve balance, reflexionando sobre la situación del sector.

Es obvio que la actuación de la Dirección General de Ordenación del Juego ha resultado decepcionante, y no ha estado a la altura de lo que se esperaba de ella, ni ha ejercido diligentemente las funciones que la propia ley del juego le reserva.

No obstante, creo que es bueno recordar que, en ocasiones, se han conseguido resultados favorables para los apostantes que han reclamado por vía administrativa ante la esta DGOJ. No por resoluciones de la misma (como debería haber sido) sino por iniciativa de las propias casas de apuestas, que, al ver las reclamaciones, han decidido pagar, para archivar el procedimiento. Por ello, nunca hay que descartar presentar una reclamación administrativa, que es gratuita, y no impide acudir posteriormente a la vía judicial, si fuese necesario.

Aquí os recuerdo 5 ejemplos:

Lbapuestas (antes de huir) pagó a un cliente más de 1.700 euros >aquí<.
 
William Hill me pagó varios cientos de euros >aquí< y >aquí<. 

Betfair pagó a un cliente más de 400 euros >aquí<.
 
Bet365 me pagó una cantidad importante  >aquí<

La vía administrativa no se ha mostrado tan efectiva como debiera, y por eso ha llegado el momento de acudir a la vía judicial (individualmente, y con cierta ayuda como contaré cuando pueda) confiando en que los jueces solucionen el grave problema propiciado o, al menos, consentido, por la indolencia de la DGOJ.

Si bien es cierto que hay que acudir a los tribunales por necesidad (ante la falta de respuesta del Regulador), éste no es ni mucho menos un recurso a la desesperada o con escasas posibilidades de prosperar, sino que hay indicios para pensar que puede ser una alternativa perfectamente válida para acabar con la impunidad que disfrutan (casi) todas las casas de apuestas. 
Estas casas no son, precisamente, caritativas por naturaleza, así que si deciden pagar al ver los fundamentos jurídicos de la reclamación administrativa (que saben que no les acarreará problema alguno, debido al “talante” del Director General), tal vez sea para evitar que una demanda similar llegue al juzgado correspondiente. La renuncia de otras dos casas (como luego veremos) a presentarse a juicio, podría avalar esta teoría.

Y es que, frente a ese “lo pone en las condiciones y punto”, esgrimido por las casas de apuestas como único argumento para anular o modificar a su antojo apuestas correctamente formalizadas, hay argumentos legales suficientes para discutir y, probablemente, desacreditar tan burda explicación, por lo que es comprensible que muchas casas prefieran evitar la confrontación ante un juez.

El Código Civil, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, la Ley del Juego y su normativa de desarrollo,…, parecen incompatibles con estas prácticas, manifiestamente abusivas, de las bookies.  
De no cumplirse la normativa vigente en España actualmente, se generaría una absoluta inseguridad jurídica para el apostante, que, en la práctica, convertiría cada apuesta en un contrato que genera obligaciones (sin derecho alguno) para el apostante, y derechos (sin obligación alguna) para la casa de apuestas; algo que espero que ningún juez consienta.

Aunque disponía de más casos para denunciar, decidí presentar inicialmente solo 4 demandas, ya que me perecían suficientes para conocer la opinión de los jueces respecto a estas anulaciones (y modificaciones) arbitrarias de apuestas, practicadas por las bookies.
 
Juegging, Luckia y Sportium (en dos ocasiones) han sido las elegidas como demandadas, aunque finalmente parece que todo se va a reducir a un “1 contra 1” entre Sportium y yo (y nuestros respectivos abogados), tras haber rehusado el enfrentamiento las dos primeras.

Juegging, de forma más elegante, llamándome para disculparse por el “malentendido” y abonando las ganancias que me correspondían, más los intereses legales generados, sin necesidad de celebrar el juicio.

Luckia, demostrando su total desconsideración por el cliente y la juez, sin acudir al juicio programado, algo que espero valore adecuadamente la magistrada a la hora de dictar sentencia. Probablemente tendrá que pagar las ganancias más los intereses, y como obsequio navideño, recibiría, además, la buena publicidad que supone la difusión de una sentencia condenatoria firme por no pagar a los clientes, el “sueño” de toda  casa de apuestas.
Viendo el irracional comportamiento de los dirigentes de algunas bookies, uno se pregunta cómo han podido llegar hasta donde están. Supongo que tener influencia y contactos en determinados estamentos de poder, puede llegar a pesar que la inteligencia y la creatividad

Y ya solo quedan las dos demandas contra Sportium, cuyos juicios, como hemos visto, se celebrarán en Vigo (y no en Barcelona como pretendía la casita de apuestas), lo que ya es un buen comienzo; y llegar con un par de precedentes favorables, tampoco sería mala señal.
Si Dios quiere y se resuelven favorablemente como las dos primeras demandas, las casas de apuestas “.es” van a tener que replantearse seriamente su negocio.

Incluso alguna bookie podría ver en este “inconveniente” una oportunidad para diferenciarse de la competencia, anticipándose a lo inevitable. Pero no lo creo, no tienen talento para ello.
En España faltan casas de apuestas serias, y sobran chiringuitos; a ver si pronto invertimos la proporción.

2015 promete ser un año interesante. Y quizás haya alguna novedad más, pero no quiero anticiparme a los acontecimientos.

Por si no escribo ningún artículo en el blogantes del día 24, ya aprovecho y os felicito las fiestas.

¡ Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo !

5 comentarios:

  1. Qué huevos más grandes tienes amigo :)

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  2. Labor impagable la tuya. ¿Crees que en el medio plazo veremos una regulación única europea... o quizás, antes de eso, con un nuevo gobierno...? A cuál de estas opciones apostarías, si me permites preguntarlo así (todas se pagan a cuota 3):

    Podremos apostar en Pinnacle:
    1) Antes de 2017; 2) De 01 Enero 2017 a 31 de Diciembre de 2019; 3) No antes de 2020.

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    1. Desgraciadamente yo apostaría a después de 2020.

      Una regulación europea no es fácil de conseguir; Aquí en España, por ejemplo, se está haciendo todo lo contrario de lo que se recomienda desde Europa (como se puede ver en algunos de mis artículos).

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  3. Eres un grande, muchas gracias por tu ayuda. Yo voy por via administrativa contra William Hill, si recibo respuesta o alguna novedad te lo comento! Felices fiestas!!

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    1. WH, lo peor de lo peor, solo superado por Sportium quizás.

      Eso ya cuenta como fecha de la reclamación, y si la DGOJ no resuelve, y tienes que ir al juzgado, los intereses deberían cobrarse desde esa fecha.

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Gracias por leer mi blog.

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