lunes, 4 de noviembre de 2013

De apuestas pagadas y notificaciones sui géneris

Esta semana, por fin, se he desvelado el secreto del dinero “aparecido” en mi cuenta de William Hill (del que hablo aquí).

Como era de suponer, no se trata de un regalo, sino que se corresponde con las ganancias de una apuesta en el Gran Premio de Italia de Fórmula 1, celebrado hace unas semanas, y que William Hill no me había pagado en su momento.
ley del juego notificacion

Parece (de momento, solo parece) que William Hill, quizás la casa menos dispuesta a aceptar reclamaciones, va entrando en razón y ve las ventajas de llegar a acuerdos previos a una resolución.

Como hay, al menos, otros dos afectados por el impago de esta misma apuesta, y (creo que) han presentado la correspondiente reclamación, he decidido publicar este breve artículo para informarles de la buena nueva, y para sugerirles que estén atentos a sus cuentas (y además aprovecharé para hablar un poco de la DGOJ).

Si no reciben el dinero, no tengo inconveniente en facilitarles el número de expediente, para que adjunten a su reclamación una referencia al mismo, de modo que la Dirección General de Ordenación del Juego pueda tener en cuenta dicho precedente, y el agravio que supondría el pagar solo a un cliente.
Aunque sinceramente espero que no sea necesario, ya que sería incongruente por parte de William Hill no aceptar otras reclamaciones por los mismos hechos.

Solo la rapidez con la que se ha resuelto todo, salva tanto a William Hill (que aún tiene que responder por otros muchos pecados) como al Regulador, de una dura crítica, pero, al menos merecen un “reprimand”, si se me permite la expresión bien conocida por los aficionados a la Fórmula 1 (y si no se me permite, una reprimenda).

A día de hoy William Hill no me ha comunicado nada en absoluto al respecto, lo cual no dice mucho de su educación, consideración y respeto hacia los apostantes.

Pero si el comportamiento de William Hill es manifiestamente mejorable, lo que más me llama la atención es la actuación de la DGOJ. Comentemos, amistosamente, esta notificación.

En primer lugar, cierra el expediente sin haber confirmado (preguntando al afectado) que dicho pago se había producido. Según se puede leer en la notificación William Hill les informa de que ya han pagado, pero no indica que hayan aportado prueba alguna al respecto.
Ya hace unos meses protagonizaron un bochornoso incidente al comunicar a un apostante que ya le había pagado Lbapuestas cuando no era cierto, y aún así no aprenden, y sienten esa apremiante (e inquietante) necesidad de archivar expedientes.
¿Y si ahora me da por decir que no he recibido notificación alguna de William Hill y que la cantidad que ha aparecido en mi cuenta (sin referencia a apuesta alguna) no se corresponde exactamente con la que reclamo, y que también podría corresponderse con la suma de otras cantidades reclamadas (ya que he presentado más de 10 reclamaciones/denuncias contra este operador)?  No lo voy a hacer porque soy una persona honrada, pero ¿tanto les habría costado hacer su trabajo y preguntarme si había recibido el dinero? Lo bien hecho, bien parece.

En segundo lugar, el relevo en la Subdirección General no ha puesto fin a los defectos de forma de las notificaciones, que siguen careciendo de los requisitos  exigidos  en el artículo 58.2 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.
Si hasta para un contrato temporal de administrativo en cualquier ayuntamiento te obligan a conocer esta ley, ¿cómo es posible que dos subdirectores generales la ignoren o muestren tan poco interés en cumplirla?

En tercer lugar, se  ve que ha sido redactada con desgana (con preposiciones desaparecidas, ¿dónde está el “de” que falta?), y es que cualquier día escriben la resolución en una servilleta de papel y me la envían así mismo. Esto es anecdótico, pero sumado a lo anterior… 

No se dan cuenta de que son funcionarios públicos y de que han de proceder con más diligencia a la hora de desempeñar su labor. El funcionario, como la mujer del César, además de ser honrado ha de parecerlo.

Y lo siento por Carlitos, si se enfurruña que se enfurruñe, pero lo de esta Dirección General está llegando a unos niveles preocupantes, y alguien tiene que contarlo. Pero de eso, y de la decepcionante aplicación de la Ley del Juego, ya hablaremos en su momento.

En fin, se ha saldado esta deuda y voy a dar por finalizado este caso, pero aún les queda mucho por mejorar a todos los implicados en este suceso.

Apuesten con precaución.

4 comentarios:

  1. no estas contento ni cuando ganas xD

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  2. Claro que estoy contento, pero cobrar MI dinero no puede suponer una venda que me impida ver la realidad ni una mordaza que me impida contarla.

    ¿Han pagado rápido? Sí, y así lo cuento.
    ¿Han actuado correctamente los implicados? No, y así lo cuento.

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    Respuestas
    1. Estoy contigo, Rosberg. No son formas ni maneras de proceder, sino propias de una república bananera como desgraciadamente se ha convertido esta España nuestra. Penoso.

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    2. Es lo que sucede cuando el Regulador no regula, que cada operador hace lo que le da la gana.

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Gracias por leer mi blog.

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