miércoles, 24 de abril de 2013

Payout (dinero de ida y vuelta)

Ya hemos explicado algunas de las prácticas más deleznables que emplean las casas de apuestas para aumentar sus beneficios. Pero antes de elaborar un perfil de las bookies que operan en España tras la entrada en vigor de la Ley del Juego, voy a explicar brevemente (solo para que la palabra no os resulte desconocida en posteriores artículos) un concepto básico, el payout

El payout indica qué porcentaje sobre el total del dinero apostado retorna a los jugadores en forma de premios. Habitualmente se expresa en forma de porcentaje, pero que también puede formularse como un índice.

Viene a reflejar cuánto dinero recuperarías si distribuyeses tu capital de forma óptima entre todas las apuestas ofrecidas en un mercado concreto.

Con un ejemplo sencillo lo veréis perfectamente:

En el partido Real Madrid-Barcelona, se ofrecen las siguientes apuestas, victoria local, empate y victoria visitante, con unas cuotas de 2, 3 y 4 respectivamente.
Si tuviésemos 100 euros, ¿cómo lo repartiríamos entre las tres apuestas de forma que maximizásemos el premio recibido, independientemente del resultado final del partido?

Si distribuyésemos nuestro dinero (100 euros) según se indica en la siguiente tabla, obtendríamos un beneficio de unos 92,30 euros, fuese cual fuese el resultado final, lo que supone un payout del 92,3% (para esas cuotas).

1……. cuota 2.00……. apostamos 46,15 €
X….… cuota 3.00……. apostamos 30,77 €
2……. cuota 4.00……. apostamos 23,08 €
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Payout      92,3%          ganamos 92,30 €

Obviamente las apuestas no se distribuyen de una forma óptima en todos los partidos ya que las preferencias de los clientes a veces se decantan en mayor medida por alguno de los resultados ofrecidos, provocando que en eventos concretos se produzca un retorno mayor o menor del esperado, pero a largo plazo estas variaciones se compensan, y el payout final es el previsto.

Una misma casa de apuestas puede ofrecer payout diferentes en función del deporte o el mercado de que se trate, reservándose generalmente un mayor margen de beneficio en aquellos mercados  en los que se apuesta menos dinero.

Las casas de apuestas que operan en España ofrecen un payout bastante bajo, con una media ligeramente superior al 92%, aunque hay mercados en los que se puede aproximar al 95% y otros en los que se queda en un paupérrimo 89%.
Estos porcentajes no son meros indicadores sin importancia, ya que dificultan enormemente que los jugadores españoles puedan ganar a largo plazo, por lo que han de ser tenidos muy en cuenta.

A pesar de trabajar con un alto margen de beneficio, las casas de apuestas españolas no dudan, como ya hemos visto, en recurrir a prácticas como las modificaciones de cuotas, anulaciones de apuestas, limitaciones arbitrarias o cierres de cuentas, para aumentar indebidamente sus ingresos.

viernes, 5 de abril de 2013

Lbapuestas, los pájaros disparando a las escopetas

Voy a avanzar una breve historia, que quizás algún día os pueda contar en detalle si el afectado me lo permite.

Era un día cualquiera, y jugador decide realizar apuestas en partidos de tenis. Hace un total de 17 apuestas,  ganando 13 y perdiendo las otras 4.

Lbapuestas retira de su cuenta el dinero de las 4 apuestas perdidas y le ingresa las ganancias de las 13 apuestas, como es lógico. Hasta aquí todo normal.

Horas más tarde, Lbapuestas retira de la cuenta de este jugador casi todas sus ganancias, efectuando 13 correcciones, correspondientes a las 13 apuestas ganadas (pero sin efectuar modificación alguna en las 4 apuestas perdidas). Y no estamos hablando de cantidades insignificantes, sino que rondan los 2000 euros.

Cuando este jugador reclama a la casa de apuestas, llegan a insinuarle que ha hecho las apuestas con mala fe; ¡¿Cómo puede tener tal desfachatez una casa de apuestas?! Esperan a que finalicen los partidos, y conociendo el resultado, consideran erróneas las 13 ganadas, pero no las 4 perdidas, y aún se permiten acusar a alguien (que no sean ellos mismos) de actuar con mala fe, vamos, los pájaros disparando a las escopetas, como reza el título.

Cuando pienso que las casas de apuestas ya no pueden caer más bajo, siempre aparece alguna dispuesta a demostrar que me equivoco.

En fin, cuando haya un desenlace definitivo, espero poder contar toda la historia, con sus capturas, sus gifs,...

lunes, 1 de abril de 2013

Ley del juego (IV): Anulaciones de apuestas


ANULACIONES DE APUESTAS:

Por fin llega este cuarto post de la serie dedicada a reflexionar sobre los problemas más importantes que se encuentran los apostantes, y como son abordados por la Ley del Juego.

Las anulaciones de apuestas no son más que un caso extremo de modificación, ya que supone reducir la cuota de la apuesta hasta el límite de 1’00, siendo por tanto perfectamente aplicables los argumentos expuestos en el post sobre modificaciones:

http://www.leydeljuego.es/2013/03/ley-del-juego-iii-modificaciones-de.html

Si no se permiten las modificaciones, es evidente que tampoco están permitidas las anulaciones (que no es mñas que una modificación llevada al extremo). 

No hay mucho más que añadir, y es que el artículo 15 de la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, otorga al participante el derecho “a cobrar los premios que les pudieran corresponder en el tiempo y forma establecidos”, mientras el artículo 40 de dicha ley califica como infracción grave “el impago de los premios que correspondieren a los participantes en los Juegos”.
Es evidente que si una casa de apuestas se reserva la potestad de anular de forma unilateral cualquier apuesta en cualquier momento, dicho derecho a cobrar los premios no estaría garantizado, como sucede actualmente en la práctica, mientras no se dicten las primeras resoluciones por parte del Regulador.

Y, como ya hemos dicho, el artículo 13 del Anexo I de la Orden EHA/3080/2011, de 8 de noviembre, por la que se aprueba la reglamentación básica de las apuestas deportivas de contrapartida es tajante al respecto, e impone que “cada apuesta deportiva de contrapartida que se realice quedará vinculada al coeficiente vigente para esa apuesta en el momento de su realización y no se verá afectada por los cambios posteriores que pueda sufrir el coeficiente”, salvo en los casos de supuestos de “suspensión, anulación o aplazamiento de los eventos establecidos en el programa de apuestas”.

Por tanto, cualquier anulación (o modificación de cuota) de una apuesta es, como mínimo, de dudosa legalidad, y dado que ahora apostamos en un entorno de “Juego seguro”, la Dirección General de Ordenación del Juego tiene que intervenir en estos casos, para hacer cumplir la Ley del Juego y su normativa de desarrollo, en detrimento de una normas particulares manifiestamente abusivas, y a las que la propia legislación les reserva un papel de mero complemento.

A modo de resumen nos encontramos con una Regulación del sector del juego que permite prácticas de dudosa moralidad, como las limitaciones arbitrarias de jugadores ganadores y los cierres de cuenta de aquellos apostantes más afortunados, pero que no permite las modificaciones de cuotas y las anulaciones de apuestas que, de manera unilateral y sin consentimiento alguno por parte del afectado, realizan algunas casas de apuestas sin miramientos.

Así que, si habéis sido víctimas de alguna limitación o cierre de cuenta, solo os queda esperar a que alguna asociación se decida a abordar el tema de manera decidida, y estudie si es posible denunciar estas situaciones.

Pero si habéis sufrido alguna modificación o anulación de alguna apuesta (y disponéis de pruebas), podéis presentar una reclamación o denuncia ante la Dirección General de Ordenación del Juego, o una demanda, viendo que la DGOJ ha dejado de resolver reclamaciones.