sábado, 29 de diciembre de 2012

Y si no te gusta, ¿por qué apuestas?

A mí me gusta apostar y por eso apuesto. A mí lo que no me gusta es que me falten al respeto.

Además, apostar en España se ha convertido en una actividad que las empresas no pueden desarrollar libremente, puesto que está sometida a la obtención de licencia.
Y sería bueno que el órgano que concede dichas licencias tenga en cuenta el comportamiento de ciertas casas.

En solo medio año me han limitado o cerrado la cuenta en 3 de las 9 casas con licencia española que hay actualmente. A este ritmo, en un año yo no podría apostar ¿te parece justo?.

Y me han limitado o cerrado la cuenta, sin haber hecho yo nada ilegal. A mí no me han dicho que he usado una tarjeta robada, que he falsificado documentación, que tengo varias cuentas,… A mí me han cerrado las cuentas sin darme explicaciones concretas, supongo que por ganar dinero, pero no lo puedo asegurar porque como son los más chulos, no necesitan dar explicaciones.

Hace un año yo podía apostar en 60 ó 70 casas, por lo que si me limitaban en 3 ó 4 casi ni lo notaba, pero ahora 3 ó 4 son prácticamente la mitad de las disponibles.

No me parece normal que quiera apostar y que, sin haber hecho yo nada ilegal, no pueda hacerlo, simplemente por el capricho de 9 tipos, con delirios de grandeza y aires dictatoriales, a los que les han dado las licencias para repartirse el mercado español.
Si no pueden prestar un servicio de calidad que dejen sus licencias a otros, que seguro que no lo harían peor.

¿A esto se refería el gobierno con crear un entorno de juego seguro? ¿A que el “tito” Rosberg no pueda apostar? ¿Para quién es seguro esto? Para mí desde luego no, ni para ningún jugador español, aunque confío en que todo cambie pronto, en cuanto la Dirección General de Ordenación del Juego comience a resolver las primeras reclamaciones.

Una actividad que solo se puede ejercer con licencia no puede estar en manos de empresas como estas; se necesita gente seria, con palabra, que respete los contratos y las leyes.

jueves, 27 de diciembre de 2012

¿Pero tú, Rosberg, quién te crees que eres?

Yo no soy nadie especial, solo un cliente de poca importancia (como la mayoría), pero ya me he hartado de que de los continuos abusos que se producen en todos los sectores, telefonía, banca, apuestas,…  ¡¿Tanto costaría ser honestos y honrados?! ¡¿Es acaso mucho pedir?!

Cuando yo cometo un error tengo que pagarlo, y cuando lo cometen las casas de apuestas, también lo pago yo. A eso no estoy dispuesto, cada uno que pague por sus errores.

Soy consciente de que en este país pasan cosas muy graves (y de las que ya se habla en diversos medios), pero yo de lo que más pruebas tengo es del tema de las irregularidades en las casas de apuestas.
Y no es un tema tan minoritario como pueda parecer, y afecta a miles de personas. Lo que sucede es que, al contrario que en otros ámbitos, la gente (por motivos que no siempre llego a comprender) no se atreve a reclamar, y las casas de apuestas siguen actuando impunemente.

Así que he decidido aportar mi humilde grano de arena, y denunciar todos aquellos hechos que considere injustos, moralmente reprobables, y, por supuesto, ilegales.
Así que empezaremos a barrer este sector, y después ya veremos.

Yo me siento como la hormiga del chiste (una hormiga se queda enganchada en los raíles de una vía, ve que se acerca un tren e intenta liberar la pata atrapada, hasta que el tren ya está muy cerca, y dice, “he hecho lo que he podido,… si descarrila, que descarrile”).
Sé que el enfrentamiento parece muy desproporcionado y muy favorable a las casas de apuestas, pero igual alguna (hola WH) se lleva un susto de consideración,…, y si descarrila, que descarrile.

No soy un inconsciente, y sé que enfrentarme a estos “Miuras” me puede costar alguna cornada, pero ellos tampoco creo que vayan a salir indemnes.

Si el almirante Blas de Lezo no desfalleció al ver llegar a Vernon al frente del mayor desembarco naval conocido hasta la fecha; si el Gran Maestre Jean Parisot de la Valette resistió, con un puñado de valientes, en su isla el asedio de una poderosa flota turca; no hay motivo para asustarse de unas casuchas de apuestas.

Antes de presentar mis primeras denuncias estuve indagando por internet, y me sorprendió ver la mansedumbre, resignación y pesimismo de los usuarios que ante los continuos abusos, no hacían nada; ¿para qué denunciar si no vas a conseguir nada? parecía ser el mensaje más repetido.
A veces estos comentarios procedían de clientes que realmente pensaban eso, pero otras parecían provenir de gente interesada (trabajadores de las propias casas de apuestas, bloggers con muchos referidos que anteponen su propio beneficio a lo moralmente correcto,…).
Y si conseguía encontrar algún hilo con gente “valiente”, éste llevaba tiempo abandonado.

Así que decidí probar en primera persona la efectividad (o no) de la Ley del Juego, y acudir a la Dirección General de Ordenación del Juego con mis reclamaciones; y aprovechando que tenía este blog, pensé que sería un buen lugar para exponer los resultados.


Voy a intentar planificar bien las cosas y seguir un orden, dado que los amplios plazos de prescripción me permiten hacer las cosas bien.

Todo Capitán Ahab tiene su particular Moby Dick, y en mi caso es William Hill. Contra ella dispongo de los mejores “arpones” y es la que merece, sin duda, el mayor castigo, por méritos propios, y para que sirva de escarmiento a las demás.
Luego iré a por Goldenpark, y, si tengo tiempo y ganas, a por Paf.

Veremos que sanciones se pueden conseguir, especialmente en los casos de las dos casas inglesas.

Respecto a este blog, en primer lugar hablaré de Goldenpark, Paf y Lcbet, porque mi experiencia con ellos ha sido más breve, y puedo concentrar la principal información en un solo post.
Luego redactaré los hilos de William Hill, ya que dispongo de tanta información que he de estructurarla lo mejor posible.

En fin, para ir cerrando este hilo voy a recordar una máxima que debería regir la vida de todo hombre honrado,sensato y formal. Es un poco "fuerte", pero creo que todos estaréis de acuerdo en la enseñanza que subyace tras estas palabras:

Al amigo, el cul*,
al enemigo, por el cul*,
y al indiferente, la legislación vigente.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

¿No eres injusto con las casas de apuestas?

¡Ay lo que me ha dicho! Cuando leas TODO, si sigues pensando lo mismo hablamos (aunque espero que no).

A ver cómo lo explico.

Las casas de apuestas incluyen, en sus términos y condiciones, cláusulas abusivas, e ilegales en España. Cláusulas que les eximen de toda responsabilidad, y que les permiten hacer lo que quieran literalmente, de forma unilateral y sin necesidad de obtener el consentimiento del afectado o tan siquiera informarle, privando al usuario de sus derechos.
De modo que las apuestas, en lugar de ser contratos que obligan a ambas partes, se convierten en simples muestras de la relación de dominio que las casas de apuestas pretenden tener sobre sus “siervos”, que no clientes.

Un error es cuando en un partido Real Madrid-Getafe, la casa pone Real Madrid-Almería. Eso es un error objetivo, y es justo proceder a la anulación de las apuestas.

Una cosa sería incluir cláusulas que, con carácter excepcional, pudieran invocarse para subsanar errores absolutamente manifiestos, como el anterior, y otra muy distinta es utilizar de forma cotidiana estas clausulas para cualquier "supuesto" error, generando una situación de absoluta indefensión del apostante ante el capricho de las casas de apuestas, algo absolutamente intolerable en un Estado de derecho.

Cuando a ti te faltan al respeto, actúas como crees conveniente. Pues yo hago lo mismo.

Cualquier apuesta se puede ganar o perder, por muy buena que parezca, esto se ve en mi única apuesta en Paf (o en otras muchas que podría poner en Lcbet, Cirsa,…), por lo que a largo plazo las pérdidas, de haberlas, no serían tan significativas para justificar la permanente ofensa a los clientes.
Además la buena imagen, y el prestigio y reputación que se ganaría siendo una casa honrada, que respeta los contratos, también tiene un valor económico, y ahorra costes publicitarios, ya que los propios usuarios difundirían las bondades de la casa.

A mí no me gusta criticar por criticar. Por ejemplo, Titanbet jamás me ha pagado un céntimo, pero yo siempre hablaré maravillas de esa casa (que desgraciadamente aun no tiene licencia española), porque su comportamiento ha sido exquisito, y yo no soy un desagradecido ni un sinvergüenza para pagar mal por bien. A mí no se me caen los anillos por aplaudir a quien lo merece, hasta que me sangren las manos si hace falta. Pero con igual entusiasmo mostraré mi repulsa hacia comportamientos reprobables.
A mí me han anulado apuestas cuyas ganancias rondarían los ¡3 euros!, y otras que hubieran sido ganadas por la casa. Así que la mera explicación económica no se sostiene.

Y si el impacto económico en el balance de las empresas no es el motivo, ¿cuál es?,  ¿por qué las casas de apuestas tienen un comportamiento tan deplorable con ciertos clientes?
Solo ellas pueden responderlo con absoluta certeza, pero yo (como cualquier afectado) tengo mi opinión personal, que puede ser acertada o no.

Hay personas que necesitan demostrar su poder, para tener intimidados a los demás.  Son la clase de personas que no quieren que les des algo, necesitan arrebatártelo, imponerse, sentirse dominadores.
Las casas de apuestas son los “señores”, y se hace lo que ellos dicen y punto, y si no, sacan la vara y dan un escarmiento al discrepante. Son soberbios, y no soportan estar sometidos a nada, ni siquiera a la Ley, ya que ellos están por encima de todo. Sobre todo tienen aversión a la Ley, porque es igual para todos, y eso es inaceptable. El “jefazo” de una casa de apuestas, con su Aston Martin en el garaje y su yate amarrado en el puerto, teniendo que cumplir las mismas leyes que un españolito de mierd*, por favor, eso nunca ¡Oh my god!.

Quieren que exista un temor generalizado, para que, si alguien osa dudar o preguntar en algún foro, de inmediato aparezcan usuarios diciendo “cuidado no protestes”, “cuidado que te limitan”, “ten cuidado que te cierran la cuenta”, “lo pone en sus condiciones”,…, adoremos a las todopoderosas casas de apuestas.
Es increíble que en un sector donde la media de edad de los usuarios es tan baja, el índice de reclamaciones sea mínimo. Gente de 20 ó 25 años se dejan pisotear, sin tan siquiera  atreverse a protestar; existe un temor casi reverencial hacia las casas de apuestas que yo no llego a entender.

Pero yo me niego a rendir pleitesía ante los aires de grandeza de quien no es nadie en realidad. Ya soy demasiado viejo para asustarme antes unos emails de tono, más o menos, chulesco, o ante una remisión continua a unos términos y condiciones, que repiten constantemente, casi a modo de mantra.
Yo me remito a las leyes vigentes en mi país, especialmente a la nueva Ley del Juego, y el que no quiera cumplirlas que cierre la puerta al salir.
Al solicitar el título habilitante para prestar servicios de juego en España sabían que tendrían que cumplir la legislación vigente; nadie les obligó a venir, pero si están aquí que cumplan las leyes.
Esperemos que la Dirección General de Ordenación del Juego vele por los intereses de los participantes, y sancione convenientemente a las casas de apuestas que lo merezcan.


A todas las casas de apuestas les he pedido a través del servicio de atención al cliente que rectificasen su injusticia, y, lejos de hacerlo, han respondido con soberbia, desconsideración, prepotencia, y, por supuesto, sin enmendar el daño.

En el libro de Ezequiel hay unos versículos muy interesantes,”A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por centinela de la casa de Israel: tú oirás la palabra de mi boca y los amonestarás de mi parte. Cuando yo diga al impío: ‘¡Impío, de cierto morirás!’, si tú no hablas para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero yo demandaré su sangre de tu mano. Pero si tú avisas al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se aparta de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida.”» (Ezequiel 33, 7-9)
Han tenido la oportunidad de rectificar, y la han rechazado. Así que, como diría el profeta Ezequiel, una vez advertidos, las consecuencias que ahora les acarreen sus actos serán absolutamente merecidas, y no podrán responsabilizar a otros por ello.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Situación actual (en la práctica)

La situación actual en España en el sector de las apuestas es sencillamente lamentable, y lo digo desde la experiencia de tener ya mi cuenta limitada o cerrada en 4 de las 10 casas de apuestas con licencia que conozco,  lo cual es significativo dado el poco tiempo que llevan funcionado las páginas “.es”.
Además en una de esas casas me limitaron ¡tras solo una apuesta!, y en otra casa me limitaron y cerraron la cuenta ¡en un mes!

Aquí expondré los hechos de forma muy resumida (para que el post tenga unas dimensiones razonables). Luego a cada casa de apuestas les dedicaré uno o varios post con las capturas que prueban mis afirmaciones.

Las casas de apuestas parecen seguir con el complejo de Dios que arrastran desde su origen ".com", o incluso han empeorado, puesto que yo he tenido muchísimos más problemas en estos 6 meses que en los 2 años anteriores. (En dos años solo tuve 3 incidentes menores y ninguna limitación o cierre. En los últimos 6 meses, más de 10 incidentes y 3 limitaciones o cierres).

Desde luego, no se han enterado de que tienen que cumplir con la legislación nacional, y especialmente con la nueva Ley del Juego que regula el sector, como todas las empresas. Tal vez piensan que el pago de una tasa a la Administración española les da derecho a hacer lo que quieran, cuando solo les da derecho a prestar servicios de juego, sin más.

Como viejos dictadores se aferran a sus prácticas totalitarias, confiados en que nadie discutirá sus decisiones, amparándose en la impunidad que les daba estar domiciliadas en Gibraltar, Curaçao o cualquier otro lugar.

Espero (por mi bien, por el de todos los clientes españoles y por el bien de la recaudación de las maltrechas arcas públicas) que la Dirección General de Ordenación del Juego, más pronto que tarde, les haga comprender la realidad. Desde luego esta Dirección General contará con toda mi colaboración.

En nuestro país se ha hecho un gran esfuerzo legislativo para amparar al consumidor, en general (y no solo al apostante en particular), garantizando sus derechos frente a los abusos de las grandes empresas.
Así el usuario posee unos derechos que le garantizan que la desproporción existente entre un individuo y una gran corporación (que puede facturar cientos de millones), no le hará más vulnerable, ya que la Administración española le respalda.
Me resultaría difícil de asumir que ahora las empresas del sector de las apuestas  puedan obviar esas conquistas sociales, y prestar sus servicios en un escenario propio de tiempos (muy) pasados.
A alguna de estas casas de apuestas solo les faltaría pedir que volviese la esclavitud y el derecho de pernada, para sentirse realmente cómodas, y que se sepa “quien manda”.


Os voy a poner ejemplos cotidianos para que veáis el panorama demencial en que se mueven las casas de apuestas.

-Yo puedo comprar libremente en la tienda que más me guste. Por ejemplo, puedo adquirir un pantalón en Zara y una camisa en El Corte Inglés, sin que Amancio Ortega me diga que ya no puedo volver a Zara.

Esto que es absolutamente normal, no sucede en las apuestas. Si apuestas a algo en una casa, no puedes apostar a nada parecido en ninguna otra casa del mundo, bajo amenaza de cierre de cuenta (¿verdad Goldenpark?).

-Yo puedo elegir libremente la tienda que me ofrezca el mejor precio en un producto que me interese. Miro el precio del televisor Sony X-32 en Carrefour, Alcampo y Mediamarkt, y lo compro donde tenga el mejor precio.
Además no tengo que pensar si el precio es demasiado bajo, o me lo anularán, o me cargarán en la tarjeta un precio superior (tras determinar con posterioridad el establecimiento que era muy bajo). Si se les ocurre hacer esto, desde la Oficina de Consumo los “crujen”, y lo digo con conocimiento de causa. Yo puedo comprar tranquilísimo, porque la Administración no me desamparará.

En las apuestas no puedes hacer eso.  Si tú ves una apuesta, y haces dicha apuesta, y se cierra correctamente, y aparece en tu historial,…, a partir de ese momento pierdes todos tus derechos (¿verdad William Hill y Paf?).

Sí, como lo oyes, la apuesta te obliga a ti incondicionalmente, tú no podrás anularla de ninguna forma, pero la casa de apuestas no está en absoluto obligada. En cualquier momento, antes o después del evento, puede hacer lo que le dé la gana (y sin informarte siquiera), anular la apuesta, pagar una cuota muy inferior a la contratada,…, lo que quieran literalmente.

¿Te imaginas comprar un televisor por 300 euros en Carrefour el día 5, con tu ticket, y que el día 7 Carrefour te cargue 150 euros más en tu tarjeta porque el día 5 ese televisor costaba 450 euros en Alcampo? ¿Y por qué la gente consiente que le haga esto mismo una casa de apuestas?

Tú contratas una apuesta a cuota 1,80 el día 5, y el día 7 te la pagan  a 1,15, o te la anulan (lo que les dé la gana y sin avisar). Si les pides explicaciones, te dicen que el día 5 esa apuesta se pagaba en otras casas a 1,15 y punto. Y como lo esa posibilidad se contempla en los “sagrados” términos y condiciones, la gente se resigna y no hace nada.
Si la hubiese querido contratar a 1,15 en la casa B lo habría hecho, pero yo he contratado en la casa A a 1,80 y eso quiero que me den. ¿Tan difícil es de entender para las casas de apuestas? ¿Tienen problemas de comprensión del castellano? ¿Han abaratado demasiado el vodka en Gibraltar?

Hay varias casas de apuestas, pero no podemos comparar y elegir la mejor. Debemos apostar de forma compulsiva, sin pensar, sin valorar opciones, así nos quieren las casas de apuestas, como borregos carentes de voluntad y fáciles de manipular. Parafraseando la mítica campaña de Stevie Wonder, “recuerda, si piensas, no apuestes”.

Por lo visto, en pleno siglo XXI, las apuestas son un contrato que solo obliga a una de las partes (al cliente). Una apuesta genera derechos para la casa de apuestas y obligaciones para el cliente.
Pues esto, que va contra el sentido común y toda la legislación nacional (desde el Código Civil, a la ley del Juego u otras muchas leyes) se sustenta únicamente en las cláusulas abusivas de una empresa privada.
Según las casas, prevalecen sus cláusulas sobre normas con rango de Ley.  Tú les hablas de leyes, y te responden con el punto 114.3.b) de sus “sagrados” términos y condiciones.

Tal y como te lo cuento, así razonan las casas. Pretenden que lo que un gibraltareño (o de otra nacionalidad) ocioso, haya escrito sin necesitar la aprobación de nadie, en la jerarquía normativa esté por encima de Leyes, e incluso de la propia Constitución. Si no fuese tan grave, resultaría incluso cómico.

De hecho estoy pensando en poner una cláusula en mi blog por la que todo el que entre pasará a ser mi esclavo de por vida o algo parecido. Sé que la esclavitud está abolida en España, pero qué más da, las normas de un blog privado pueden derogar legislación aprobada por Parlamentos democráticos. Venga, ¡a lo loco! xD
Absurdo, ¿verdad?, pues las casas de apuestas lo ven como algo normal.

Las casas parecen haberse aliado para que solo haya jugadores perdedores, algo que para el Gobierno tampoco será rentable, ya que solo los ganadores pagarán impuestos.
Muchos buenos jugadores ya han emigrado para evitar pagarlos, y si la Dirección General de Ordenación del Juego no se impone, y establece un escenario de juego realmente seguro (como reza su lema), los pocos que queden dejarán de jugar.
Fiscalidad desfavorable y desprotección administrativa serían una combinación nefasta. A mí no me importa pagar impuestos, me considero una persona solidaria, pero a cambio espero recibir la protección que me otorga la Ley. Pero pagar por nada, va a ser que no.

La llegada de las primeras resoluciones administrativas será la que determine la situación real, y sabremos a qué atenernos. Expectante me hallo, y confiado en nuestra DGOJ.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Situación actual (en teoría)

El pasado mes de junio entró en vigor la nueva Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, con el objetivo de crear un entorno de juego seguro para los participantes en España.

Desde entonces las empresas que poseen licencia y prestan sus servicios desde una página “.es” exhiben en sus webs un logotipo, con la bandera española, que enlaza a una página del Ministerio de Hacienda donde podemos leer textualmente:

“A partir de ese momento [5 de junio], aquellos que lo deseen pueden participar en juegos de azar, ruletas, bingo, póker, apuestas,… con la garantía que el juego está regulado, supervisado y controlado por la Dirección General de Ordenación del Juego, que asegura que el juego es justo, que los operadores legales son fiables y cumplen todos los requisitos de solvencia que establece la Ley.
Compruebe siempre que el operador en el que vaya a participar, está en posesión de una licencia expedida por la Dirección General de Ordenación del Juego. Busque el logo de "Juego seguro", para tener todas las garantías”.
Además, como muestra de los contenidos de la citada ley podemos destacar que:

El art. 15 otorga, entre otros, el derecho a los clientes “a jugar libremente”, ”a cobrar los premios que les pudieran corresponder en el tiempo y forma establecidos”, y “formular ante la Comisión Nacional del Juego (cuyas competencias ha asumido íntegramente la Dirección General de Ordenación del Juego) las reclamaciones contra las decisiones del operador que afecten a sus intereses”.

El art. 21 cita entre las funciones de la Comisión Nacional del Juego
(DGOJ en la actualidad):
- Vigilar, controlar, inspeccionar y, en su caso, sancionar las actividades relacionadas con los juegos,
- Asegurar que los intereses de los participantes […] sean protegidos, así como el cumplimiento de las Leyes, reglamentaciones y principios que los regulan,
- Establecer los cauces apropiados para proporcionar al participante una información precisa y adecuada sobre las actividades de juego y procedimientos eficaces de reclamación,
- Resolver las reclamaciones que puedan ser presentadas por los participantes contra los operadores

Los art. 39 y 40 consideran,
entre otras, infracciones muy graves “el impago injustificado y reiterado de los premios que correspondieren a los participantes de los juegos”, e infracciones graves “el impago de los premios que correspondieren a los participantes en los juegos".

Las sanciones, que no son precisamente bajas, podéis verlas con detalle en el art. 42
(para no extender más este hilo).

Y no creáis que las casas de apuestas se podrán esconder tras su ubicación en cualquier paraíso fiscal, ya que para obtener la licencia han tenido, entre otras cosas, que depositar una garantía que “quedará afecta al cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta Ley y especialmente al abono de los premios, a las responsabilidades derivadas del régimen sancionador y al pago de las tasas devengadas en materia de juego”.
A nivel particular he presentado ya varias reclamaciones ante la Dirección General de Ordenación del Juego, y tengo otras preparadas, que presentaré en los próximos días.
El viernes anterior me llegó mi 2ª carta de la DGOJ, y ya empiezo a “atisbar” las posibilidades de la ley.
Luego, para no mezclar todo, abriré hilos aparte con esas cartas, pero ya hay 2 cosas muy claras:

1º. La DGOJ solo tiene competencias sobre las casas de apuestas “.es”.
Si se denuncia a una casa “.com”, se limitará (que no es poco) a abrir un expediente por falta muy grave por prestar servicios sin licencia, pero no entrará a resolver tu reclamación.

2º. La DGOJ solo entrará a resolver aquellas irregularidades cometidas tras la entrada en vigor de la Ley del Juego
(el 5 de junio), sin tener en cuenta las anteriores.

Pero si la irregularidad es cometida por una empresa “.es” después de junio de 2012, y tenemos pruebas, lo lógico será que resuelvan a nuestro favor, por lo tanto DENUNCIADLO.

Declaración de intenciones

Pues vamos como habéis podido leer en el post anterior finalmente voy a dedicar este blog a informar sobre las actuaciones irregulares de las casas de apuestas (y quizás de otras empresas, como salas de poker, bingos o casinos ), así como de las reclamaciones o denuncias presentadas contra las mismas.

Intentaré ir publicando toda la información de que dispongo, y colocaré enlaces en el menú superior para hacerla fácilmente accesible.

Aprovecho para pedir disculpas anticipadas a mis lectores por si hay alguna pequeña falta de ortografía, redacción un poco confusa o alguna pequeña incorrección, pero la falta de tiempo no me permite una elaboración tan perfecta como me gustaría. Estos pequeños errores los iremos subsanando a medida que los detectemos.

En este blog no habrá “copia y pega”, ni nada parecido; todo el contenido será original, y la documentación que aportada también será mía (salvo que indique expresamente lo contrario). Y como me gustaría exponer la máxima información posible, antes de tomarme unos (merecidos) días de descanso, daré prioridad al fondo sobre la forma de los post.

Más adelante, es posible que si alguien lo solicita, pueda publicar información que no sea mía, siempre que esté debidamente documentada, y dejando constancia de la procedencia de la misma.

No quiero convertir este blog en un lugar para insultar indiscriminadamente a las empresas, y como autor del mismo me reservaré el derecho a censurar los comentarios que considere oportuno.
NO permitiré asociar en una frase calificativos como estafador o ladrón, o expresiones como estafar o robar, junto con el nombre de alguna casa de apuestas (u otra empresa), salvo que una resolución o sentencia avale dichas afirmaciones.

Pretendo informar con rigor, y siempre aportando pruebas, para que mis lectores sepan cómo deben actuar en cada momento.

Las empresas que actúan correctamente merecen mi respeto y consideración, y las que no lo hacen mi repulsa y desprecio.

Pero mientras no haya resoluciones administrativas o sentencias, seré muy cauto, y mediré mis palabras. Una vez que las haya ya podré usar, y usaré, calificativos mucho más duros.

En los próximos días os iré contando mi experiencia en el mundo de las apuestas en William Hill, Goldenpark, Lbapuestas, Paf, Cirsa, Lcbet entre otras.

Solo nos queda encomendarnos a la correcta actuación de la Direccion General de Ordenacion del Juego y a la correcta aplicación de la Ley del Juego. Espero que os guste, y que si tenéis información de interés que aportar, ya sabéis cuál es mi email.