miércoles, 8 de junio de 2016

Con fundamento: Bwin condenada por anular apuestas



Quisiera aclarar que no he publicado antes este artículo por respeto al tribunal que tenía que resolver el Incidente excepcional de nulidad de actuaciones promovido por Bwin, que ya ha sido desestimado (como veremos después)

Hace unas semanas se publicaba en Twitter una sentencia firme donde se condena a Bwin.es (Electraworks España Plc) por anular cuatro apuestas a un cliente, debiendo abonar a este las ganancias íntegras más los intereses correspondientes.
Bwin sentencia firme por anulación de apuestas

Es una sentencia bien fundamentada, y muy significativa, ya que en ella la Magistrada Remei Vergés Cortit (a la que hay que felicitar, merecidamente, por su labor) avala las tesis que los apostantes en particular, y las personas honradas en general, veníamos defendiendo desde hace tiempo.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Ocio, diversión, entretenimiento…


Ocio, diversión, entretenimiento. Perder dinero en las casas de apuestas, los casinos, los bingos y las salas de poker es divertido y emocionante. Se escuchaba en la sala de condicionamiento... Así podría comenzar un libro llamado Un juego feliz. 

Pero ni yo soy Aldous Huxley, ni las casas de apuestas utilizan técnicas hipnopédicas para inculcar sus perniciosos valores (como ocurría en Un mundo feliz).

En realidad, recurren fundamentalmente a tres actores bien diferenciados (y perfectamente complementarios) para desarrollar su infame campaña de adoctrinamiento: las propias casas de apuestas, la Administración Pública  y los grandes medios de comunicación. 

Pretenden, en contra de toda lógica, desvincular las apuestas de la posibilidad de ganar o perder dinero, elemento esencial de las mismas (sin cuya existencia no tienen razón de ser), para equipararlas, a formas de ocio, diversión y entrenamiento, de naturaleza y finalidad completamente distintas (como ir al cine o a un concierto), obviando las particularidades y riesgos de esta actividad, potencialmente tan adictiva, de manera que se identifique, sin dejar lugar a dudas, juego (con dinero) y diversión. 

Esta delirante pretensión de las casas de apuestas no obedece a un mero capricho, sino a una decisión estratégica, ya que ostentar tal consideración (de simple actividad de ocio tan divertida) les permitiría:

miércoles, 3 de febrero de 2016

La insoportable frivolidad de Wanabet



Creo que es imposible empezar peor que Wanabet en el mercado del juego online. Ya he perdido la cuenta, y no es una forma de hablar, de las quejas que me han llegado en el poco tiempo que llevan prestando servicios.
Estaba dudando si escribir algo sobre esta casita de apuestas, pero tras el bochornoso espectáculo con el que inauguraban el mes de febrero, creo que ya ha llegado el momento.

Si les queda algo de sensatez, quizás les sirva de toque de atención, y aún estén a tiempo de rectificar (yo creo que ya es tarde y que no tienen voluntad alguna de hacerlo, pero no lo descarto completamente).
En caso contrario, al menos espero que sirva de advertencia para los potenciales clientes.

Para no extenderme demasiado, aunque son muchos, muchísimos, los defectos de esta casa de apuestas, hoy me gustaría hablar solo de la desafortunada representación escenificada hace un par de días en Twitter, utilizando su cuenta corporativa, lo que confiere mayor gravedad al asunto.

A estas alturas, cuando ya han pasado casi 4 años desde la (supuesta) Regulación del Juego, aún no disponemos de una completa normativa publicitaria propia del sector. Aún así, no todo vale, y las casas de apuestas deben cumplir unos requisitos mínimos.

Dado que Wanabet no se ha molestado en leerlos, me he tomado la libertad de recopilar algunos textos que podrían resultar de su interés.

 1) La Ley de Regulación del Juego tiene como principal finalidad la protección de los participantes y evitar los efectos perniciosos del juego, como manifiesta reiteradamente en su preámbulo, y concreta en el artículo 8, sobre la protección de los consumidores y políticas de juego responsable.